Take-Two Interactive avanza con paso firme en su contundente ofensiva legal y se encuentra cada vez más cerca de desmantelar por completo el origen de Cyberleek, la filtración que puso en jaque a la compañía tras la difusión masiva de material inédito y sumamente sensible perteneciente al esperado Grand Theft Auto VI.
Según los detallados reportes publicados recientemente por el medio especializado TorrentFreak, la gran corporación tecnológica ya tendría plenamente identificados a dos particulares usuarios dentro de la plataforma de comunicación Discord, los cuales están directamente vinculados con el núcleo de la investigación en curso. Ante este avance significativo, los representantes legales de la desarrolladora han solicitado de manera formal mucha más información confidencial sobre los implicados y el acceso restringido a los registros y bitácoras de varios servidores clave utilizados para compartir el contenido filtrado.
Una investigación judicial en fase crítica y bajo estricto secreto
Desde el propio equipo legal de Take-Two aseguran con firmeza que las pesquisas judiciales están “evolucionando rápidamente” gracias a la cooperación de las plataformas tecnológicas. Con el claro objetivo de evitar a toda costa que los principales responsables logren destruir pruebas clave o entorpezcan el correcto desarrollo del proceso legal, un juez ha accedido a la petición de mantener los nombres reales de los sospechosos bajo un riguroso secreto.
Este nuevo movimiento estratégico confirma de una vez por todas la implacable política de tolerancia cero que mantiene Rockstar Games frente a cualquier tipo de brecha de seguridad, robo de propiedad intelectual o filtración anticipada que afecte los intereses comerciales y el misterio en torno a sus grandes lanzamientos. Mientras tanto, el cerco judicial continúa estrechándose de forma implacable sobre las comunidades de mensajería y los foros de internet donde se originó el revuelo, dejando en absoluta evidencia que la industria de los videojuegos ya no está dispuesta a tolerar este tipo de vulneraciones a sus protocolos corporativos internos.
Fuentes de referencia: